Siempre has querido ser diferente a los demás, me atrevería a decir que siempre fuiste capaz de conseguirlo.
Cada vez que mirabas al cielo y yo te imaginaba entre sueños grises de esperanza. Cada vez que en el vacío de mi mente tus pensamientos me llenaban de dudas. Todas y cada una de esas veces, mi mundo quedaba reducido a esos mechones de pelo tan mundanos que, sin pretenderlo, me dejaban enredada durante horas.
Y aquella vida que inventé para ti, que escribí, que soñé compartir contigo...solo formaba parte del nostálgico milagro de ver llorar al cielo al llegar el otoño, cuando, con el último rayo de sol, desaparecías para siempre.
Las cosas que me gustaría decir y no me atrevo, por cualquier razón, las escribo aquí, porque sé que nadie las va a leer.
lunes, 16 de junio de 2014
La vida que inventé para ti
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)