Las cosas que me gustaría decir y no me atrevo, por cualquier razón, las escribo aquí, porque sé que nadie las va a leer.
sábado, 29 de diciembre de 2012
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martes, 11 de diciembre de 2012
Cada golpe: contigo
A cada golpe, cada fracaso...nos hacemos más fuertes. Cuando salimos del bache nos hemos convertido en algo un poco diferente. Para llegar a ser grande antes hay que haber sido muy pequeño. Para poder ganar tenemos que perder muchas veces. Las cosas no llegan solas: se obtienen. Tanto las buenas como las malas, nada ocurre por azahar, absolutamente todo lo que vivimos, todo lo que sufrimos: lo merecemos.
Duele saber que para poder crecer, a veces hay que herir a alguien. Alguien que sabes que, aunque sufra por ti, no te va a abandonar. Alguien que te aprecia demasiado como para dejarte en la estacada. Siempre la misma persona, ¿verdad? Parece que nunca se cansa de esperar; de esperarte. De nada sirve pensar que no mereves tanto, de nada sirve que intentes alejarte para no hacerle más daño. Y no sirve de nada porque se mueve a tu lado, y nunca deja que te hundas, que te caigas...está pese a todo contigo.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Los días no vividos
Cuatro palabras sencillas, simples...pero que lo abarcan todo. Lo que nos gustaría haber vivido, lo que nos queda por vivir. Ese abrazo nunca dado, esa mirada nunca cruzada, esas palabras que se quedaron en un suspiro. Todo y cuanto nos hemos arrepentido de no haber aprovechado mejor, el eco de lo que el tiempo no nos devolverá.
Todos tenemos cosas por cumplir, pero si en vez de verlas como algo que tenía que haber pasado, las miramos como metas que alcanzar en un futuro...tendremos mucho ganado, la mitad del camino recorrido.
jueves, 6 de diciembre de 2012
El eco de su risa
Acordarse de ciertas personas cuando vemos su sillón vacío, cuando de pronto una chaqueta huele a ella. Una cena, un momento que siempre has compartido...y que ahora tiene un sitio libre. Ahora te quedas mirando una imagen que es lo único que te la devuelve por unos segundos, o una de esas notas que te dejaba, el eco de su risa... Las fechas que nos traen esos recuerdos de todo lo vivido a su lado, y de lo que podías haber vivido. Las malas palabras que te arrepientes de no haber convertido en sonrisas; los abrazos...esos abrazos fuertes que podías haber alargado unos segundos más... Ella, que regresa por momentos.