domingo, 27 de octubre de 2013

Dormir por soñar

La ternura que cada amanecer yacía latente a tu lado, arropando tu rostro en calma, sin ningún indicio de alterarse jamás. La ternura que siempre contagiabas a quienes te rodeaban.
La energía con la que solo tú podías despertar, sin que yo fuera capaz de hacerlo de mi ensueño, de verte a mi lado, de sentirme parte de algo tan único.
Quisiera pensar que así fue, que todo fue verdad y no solo un pensamiento, efímero entre miles de ideas ilógicas perdidas en las mil y una noches de mi mente.
Humillante mi recuerdo de algo que nunca existió, de algo tan solo vivido en lo que hoy llamo imaginación.
Impaciente por ser consciente de que esto es tan solo una huida, que huyo de mi para no volver jamas...
Expectante, necesitando saber si podré mantener esa promesa, si soy capaz de comprar solo el billete de ida, no pensar en la vuelta, creer que nunca regresaré al ayer.
Y aún así el rencor que nunca me abandona, me recuerda lo que siento y que tú, un espejismo, tiene la culpa.
Así que te odio, pero también me odio a mi, me odio por quererte, te odio por no existir. Te odio por ser cobarde...y me odio por vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario