Necesitaba aire, he cogido los cascos, me he puesto ropa cómoda y he venido a un sitio tranquilo, este parque que hay al lado del colegio, el que tiene detrás una iglesia pequeñita. No hay mucha gente, solo algunas personas que pasean perros, por lo demás está desierto. Era lo que andaba buscando: brisa que anuncia la llegada del otoño, las primeras hojas que ya caen...soledad.
Quiero escribir sobre esa sensación tan extraña que tengo en el pecho, me duele al respirar, me duele por dentro, ésa que hace que la música no pase a mi corazón, que se quede en mi cabeza y de ahí se vaya sin pedir permiso.
Llevo ya bastante tiempo así, y no lo quiero admitir, no quiero parecer débil, pero lo soy, soy sumamente débil, frágil, quebradiza. No sé aceptar que necesito pedir un abrazo, o que me lo den sin preguntar. Un abrazo que me deje sin aliento, que se lo lleve lejos, que no deje que vuelva a mi hasta pasado un tiempo. Solo necesito un abrazo, pero nadie me lo da.
También quiero hablar de lo que se ha roto dentro de mi, no sé cuándo, cómo ni por qué...tampoco me interesa saberlo. Es algo parecido al dolor, pero no duele, se parece a un gran vacío, puede que sea eso, que se haya marchado una parte de mi alma, que se haya perdido en la inmensidad del mar.
De pronto se me ha venido el mundo abajo, los malos recuerdos, los temores que creía desterrados de mi para siempre, han vuelto, y lo han hecho con más fuerza que antes, con más pesar y de imprevisto.
Se me cierra el estómago cada vez que lo pienso, pero me da tanto miedo el futuro que no puedo remediarlo, me bloqueo y digo cosas sin sentido...puede que lo que escribo ni siquiera lo tenga, puede. Imaginar que todo cambiará, la gente, esta ciudad, yo...o que todo seguirá igual, me dan miedo ambas cosas.
Tenéis toda la razón del mundo si pensáis que soy una miedica, lo soy. Pero lo disimulo tan bien que a veces hasta me olvido de ello y me estalla en la cara. Éso es lo más duro, esconderte de lo que eres pero no quieres ser, es ese orgullo el que lo arrasa todo, tapando cualquier señal de cariño o afecto. Pero de repente llega alguien a tu vida que te pone una mano en el hombro y te dice que estés tranquila, que no pasa nada, alguien que no te da consejos, que simplemente está ahí, esperando por si necesitas algo.
Todos necesitamos que en algún momento ocurra esto, que ese alguien nos diga que podemos dejar de fingir, que ya podemos ser nosotros mismos.
Las cosas que me gustaría decir y no me atrevo, por cualquier razón, las escribo aquí, porque sé que nadie las va a leer.
jueves, 30 de agosto de 2012
Algo tan sencillo como apreciar
Parece ser que la gente me quiere mucho más de lo que yo creo, me he dado cuenta hoy, porque es un mal día. Está bien reconocer las cosas cuando son ciertas, reconocer errores, aceptarlos y superarlos, y yo hoy lo he tenido que hacer. He tenido que enfrentarme a lo que más miedo me da, y me he enfrentado a ello con esperanza solo porque sabía a ciencia cierta que había alguien sufriendo por lo que pudiera pasar, alguien aparte de mi misma. Y cuando me dieron el toque final, cuando me hundieron por completo...comprobé por enésima vez que seguía ahí, que esa persona no me había abandonado, se había quedado tan mal como yo, esperando una respuesta, una noticia...algo.
Solo en ese momento comprendí que era verdad todo lo que me lleva diciendo todo este tiempo, algo que no lograba comprender por más que le diese vueltas, algo tan sencillo como apreciar a alguien...a alguien como yo.
Lo que me duele un poco, a parte de lo físico, es no poder decir esto a quien quiero, tener que esconderme en un blog que estoy completamente segura que nadie leerá, porque a nadie le daré la dirección..no lo voy a hacer simplemente porque soy una cobarde que solo sabe herir y pedir perdón después.
Solo en ese momento comprendí que era verdad todo lo que me lleva diciendo todo este tiempo, algo que no lograba comprender por más que le diese vueltas, algo tan sencillo como apreciar a alguien...a alguien como yo.
Lo que me duele un poco, a parte de lo físico, es no poder decir esto a quien quiero, tener que esconderme en un blog que estoy completamente segura que nadie leerá, porque a nadie le daré la dirección..no lo voy a hacer simplemente porque soy una cobarde que solo sabe herir y pedir perdón después.
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