Las cosas que me gustaría decir y no me atrevo, por cualquier razón, las escribo aquí, porque sé que nadie las va a leer.
domingo, 12 de octubre de 2014
Trenes
jueves, 14 de agosto de 2014
Somos verano
Siempre fui verano mientras estuve a tu lado. Mis hojas siempre sonrieron al sol mientras tu voz me acompañaba en cada paso que dábamos.
Pero el tiempo no perdona, te fuiste y las estaciones retomaron su curso. Me embargó el otoño, me asaltó en una calle vacía...y cada hoja que había jurado un "para siempre" besó el suelo con tanta pasión como solíamos nosotros hacerlo.
Después de la tormenta...no, no siempre llega la calma; sino que el frío invierno quiso entrar a formar parte de mi sueño, de las noches en vela anhelando el calor de tus brazos, tiritando de miedo y abandono, tiritando entre mis lágrimas de lluvia.
Y de esos desordenados copos de nieve surgió un tallo verde, colorido, flores que anunciaban tu regreso, flores llenas de vida...de ti, mi vida.
Vuelves, tú siempre vuelves; y hoy ha vuelto para nosotros ese verano, ese sol marchito por tu ausencia.
miércoles, 23 de julio de 2014
El viaje hacia tus brazos
domingo, 20 de julio de 2014
Resulta cómico escuchar a la gente hacer promesas inútiles, tales como "si no es contigo no es con nadie". Permitid que discrepe, pero "si no es contigo" será con alguien mejor o, mucho más fácil, será con alguien que de verdad me aprecia, se llama soledad.
Y es que la soledad no está siempre condicionada por silencios incómodos, la mayor parte del tiempo que compartimos con nosotros mismos lo pasamos durmiendo, o, ¿por qué no? soñando, no siempre en una fase R.E.M.
Soñar...soñar es mucho más que descansar, que reparar conexiones neuronales...soñar es volar a un mundo donde no todo es perfecto, pero un mundo donde decidimos lo que realmente queremos hacer. Un lugar desde el que podemos vernos como a extraños a los que podemos permitirnos juzgar.
Y una vez emitido ese propio juicio de valor ya podemos despertar, ya está todo hecho. Ya estamos preparados para seguir haciendo promesas idiotas...hasta la próxima cabezada.
lunes, 16 de junio de 2014
La vida que inventé para ti
Siempre has querido ser diferente a los demás, me atrevería a decir que siempre fuiste capaz de conseguirlo.
Cada vez que mirabas al cielo y yo te imaginaba entre sueños grises de esperanza. Cada vez que en el vacío de mi mente tus pensamientos me llenaban de dudas. Todas y cada una de esas veces, mi mundo quedaba reducido a esos mechones de pelo tan mundanos que, sin pretenderlo, me dejaban enredada durante horas.
Y aquella vida que inventé para ti, que escribí, que soñé compartir contigo...solo formaba parte del nostálgico milagro de ver llorar al cielo al llegar el otoño, cuando, con el último rayo de sol, desaparecías para siempre.
viernes, 16 de mayo de 2014
_
En alguna parte de mi cabeza algo gritaba cada día que no serías diferente, que tarde o temprano dejarías de ser tanto para ser tan poco.
Esa parte que llaman conciencia, ésa que avisa hasta la saciedad sin conseguir nunca que se la escuche.
Ahora solo queda cambiar de opinión, darse cuenta de que el corazón no es más que un músculo, una de las pocas cosas incapaces de doler, paradójicamente.
Y tú, a quien pensaba eterno en el limbo de mi mente...has pasado a formar parte de un todo abstracto, oscuro, en el que nadie vale más que nadie. En ese lugar remoto del que no me resigno a salvar a cualquiera.
Tan solo eres eso ahora, un cualquiera que un día se atrevió a serlo todo. Te atreviste a conocerme... a dejarte conocer, o eso es lo que quise creer.
viernes, 9 de mayo de 2014
El reflejo de tu vida
Nunca he vuelto a escuchar después de ti. No he vuelto a atreverme a que nadie me confesase su verdad. Supongo que es parte de lo que llaman vida...un día te das cuenta de que no necesitas saber nada más de nadie, que ya no queda nada que puedas aprender de la boca de los demás.
Ahora solo quedáis tú, tu sombra y tu reflejo.
Y te miras...miras atrás y ves en penumbra lo que un día fuiste, puedes tratar de alcanzarlo, pero se alejará con cada paso que des en su busca.
Desistes. Fijas la vista en tu futuro, que no aparta la mirada, que solo parpadea si tú le concedes ese permiso. Lo tocas...tu mano contra el cristal, esa fina capa que te separa del destino: futuro más presente a cada segundo.
Pero como tú dijiste, solo existe el tiempo presente, no hay más formas de afrontar nuestra existencia. Siempre somos los mismos, solo nos transformamos.