En diciembre no se acaba el mundo, el 13 no trae mala suerte, un día que empieza mal puede acabar bien. Nos han metido desde pequeños ideas equivocadas en la cabeza. No tenemos que pensar como los demás, sino como nosotros. Si todos ven algo negro; intenta ver un destello blanco. Si el resto cree que algo malo se acerca; recuerda todo lo bueno que has vivido.
No estamos hechos para ser un prototipo, ni para seguir modas, ni para marcarlas... Estamos hechos para ser como queramos ser, solo para ser como nosotros mismos. Nadie puede decidir por nosotros a la hora de la verdad, porque nunca hemos de permitirlo. Nadie más que nosotros puede vivir nuestra vida, porque nunca dejará de ser eso...nuestra.
Las cosas que me gustaría decir y no me atrevo, por cualquier razón, las escribo aquí, porque sé que nadie las va a leer.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Piensa como tú
lunes, 19 de noviembre de 2012
Una gota de agua
La gota aumenta su tamaño, nosotros la preocupación de aquellos a lo que nos llevamos por delante. La gota no frena, nosotros tenemos esa capacidad y no la aprovechamos. Al ver que cada vez iba más rápido me he fijado en que somos idénticos a ellas, cuando algo va mal, vamos más rápido, intentamos huir, sin darnos cuenta de que solo vamos a conseguir llegar antes al dolor, al final, al golpe...a la cornisa de la ventana.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Otro error
Y si es verdad que me acabo de equivocar, no entiendo por qué solo lo puedo admitir ante mi y no ante los demás, en quienes ha recaído mi error. Ah, sí...el orgullo, mi fatídico compañero que no se digna a abandonarme ni un solo día entero, ¿algún día lograré que se vaya? sueño con ello desde hace mucho tiempo, demasiado tiempo.
Una vez más, el problema vuelve a ser el tiempo, el que tenemos, el que nos sobra...y el que nos falta, ese siempre está presente, listo para tirársenos encima y ahogarnos el sentido. ¿A quién no le ha faltado tiempo para despedirse de alguien? ¿Quién no ha desperdiciado el tiempo y más tarde se ha arrepentido? ¿Quién? Yo no.
Queramos o no, siempre seguiremos siendo los mismos por dentro aunque nuestro cuerpo cambie, aunque dejemos de ser niños, aunque pasemos a ser ancianos...existe una parte de nosotros que nunca cambia: el corazón. Puede que se endurezca, que se oculte, que se rompa...pero siempre va a ser con el que nacimos y con el que moriremos. Son todos tan diferentes entre sí, tan bonitos, con tantas pasiones, tantos secretos, tantos sentimientos, sensaciones...tan únicos.
Pero hay un rinconcito en ese corazón que lo tenemos reservado para los malos momentos, y se expande tan rápido que no nos deja reaccionar, que lo envenena todo antes de que nos podamos dar cuenta, y cuando vemos el producto final: un pedacito de nosotros muere.
Hoy ha muerto una parte inmensa de mi, y no soy ni la mitad de fuerte de lo que hay que ser para reconstruirme por dentro, yo necesito que alguien me traiga el cemento, que otros me ayuden a colocar los ladrillos...que poco a poco, vuelvan a alzar la catedral de mi ser.
jueves, 15 de noviembre de 2012
No me entiendo
No entiendo qué me pasa a veces por la cabeza. No puedo entender cómo me puede cambiar el humor en una fracción de segundo. No soy capaz de asimilar que sepa ser la persona más comprensiva y una pesadilla viva.
Esas ocasiones en las que lo correcto sería callarse y dejar el tiempo pasar en silencio, pero esa necesidad de decir algo que lo rompe todo, una palabra que nunca debería de haber sido dicha.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Aceptar...
Otra vez...siempre vuelve a pasar lo mismo. Cuando crees que esta vez es diferente, que irá bien hasta el final; llega impasible, como siempre, aquello que te hará darte cuenta de que las cosas no están diseñadas para acabar bien.
Y cuando no te queda más remedio que aceptarlo, te das cuenta de que lo sabías desde el principio, que sabías que de una forma u otra, lo que empezó siendo bonito, divertido...se convertiría en el peor recuerdo de muchos.
Aceptarlo es lo que más duele, aceptarlo es lo que realmente nos afecta, lo que nos deja indefensos ante la vida de la que nos llevábamos escondiendo todo ese tiempo atrás.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Perdón eterno
Me canso, me canso de cagarla siempre con las mismas personas, al igual que creo y temo que un día ellas se cansen de perdonármelo todo, una y otra vez.
Y vuelvo a equivocarme, sé que me equivoco incluso antes de cometer el error. Lo sé y no le pongo solución. Quizá porque solo pienso en mi, y no en que cada una de las veces que hago algo de lo que más tarde me arrepentiré, hago daño a alguien. Puede que sea un daño efímero, algo casi imperceptible, pero que día a día se convierte en algo doloroso para cualquiera.
Espero ser capaz algún día de pedir perdón por última vez, ser capaz de dejar de herir a quien más quiero.