lunes, 19 de noviembre de 2012

Una gota de agua

Una gota de lluvia deslizándose por la ventana me ha hecho madurar. Al ver cómo iba recogiendo otras gotas de menos tamaño y las arrastraba a su paso me he dado cuenta de que a nosotros nos pasa exactamente lo mismo, unos nos arrastramos a otros hacia el mismo lugar, cuando solo uno debería caer.
La gota aumenta su tamaño, nosotros la preocupación de aquellos a lo que nos llevamos por delante. La gota no frena, nosotros tenemos esa capacidad y no la aprovechamos. Al ver que cada vez iba más rápido me he fijado en que somos idénticos a ellas, cuando algo va mal, vamos más rápido, intentamos huir, sin darnos cuenta de que solo vamos a conseguir llegar antes al dolor, al final, al golpe...a la cornisa de la ventana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario