Otra vez...siempre vuelve a pasar lo mismo. Cuando crees que esta vez es diferente, que irá bien hasta el final; llega impasible, como siempre, aquello que te hará darte cuenta de que las cosas no están diseñadas para acabar bien.
Y cuando no te queda más remedio que aceptarlo, te das cuenta de que lo sabías desde el principio, que sabías que de una forma u otra, lo que empezó siendo bonito, divertido...se convertiría en el peor recuerdo de muchos.
Aceptarlo es lo que más duele, aceptarlo es lo que realmente nos afecta, lo que nos deja indefensos ante la vida de la que nos llevábamos escondiendo todo ese tiempo atrás.
Las cosas que me gustaría decir y no me atrevo, por cualquier razón, las escribo aquí, porque sé que nadie las va a leer.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Aceptar...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario