Un comienzo de algo que nunca había imaginado, eso es lo que
pienso cuando no puedo dormir. Un simple comentario, algo inocente que lo cambió
todo de golpe, algo que pocos entienden.
Empezar algo como un pasatiempo, como una diversión, y que
sin que te des cuenta de cómo, se ha convertido en una parte más de ti. Miras a
tu alrededor y si te falta esa parte hasta entonces oculta de ti, te falta
también el aire, no puedes explicárselo a nadie, nadie lo entendería.
Algo tan sumamente estúpido e infantil como no saber de alguien
durante cuatro días que te consume lentamente por dentro. Alguien de quien
esperas mucho solo porque das mucho. Pero vuelve como si nada hubiese pasado,
que es realmente la verdad, no ha pasado nada. Y te das cuenta sin ayuda de que
ahora tienes que convivir con eso, que no lo puedes apartar simplemente de ti.
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