lunes, 10 de septiembre de 2012

Tercer puesto

No me gusta ser la primera en nada, tampoco la segunda. Me gusta el tercer puesto. Todo tiene una explicación relativamente lógica, sencilla y puede que algo egoísta también.
En las relaciones entre las personas existe un primer "confidente", es aquél que inicia algo contigo, a quien le cuentas todo y por quien lo darías todo, incluso cuando esto no es correspondido en todo momento. Esta primera persona es para ti un ejemplo, algo a lo que te querrías parecer, algo perfecto.
A continuación se encuentra lo que yo denomino "segundo plato", es la persona más paciente del mundo, es quien siempre está ahí, también cuando la primera te falla, hace todo lo que le pides, casi siempre con una sonrisa...pero sabe de sobra que en cuanto tengas ocasión elegirás a la primera.
Y por último llega el "tercer puesto", el que a mi me gusta. Es alguien a quien no ves, que no te das cuenta de que está ahí hasta que realmente necesitas algo. Aparece de la nada, no te pide que le recompenses, solo te ayuda sin pedir nada a cambio. Te escucha y hace lo que está en su mano para hacerte sentir bien, y sabe que para ti solo es uno más, pero aún así lo hace de corazón. Y esto es así porque para ganarse el tercer puesto hay que ser alguien excepcional, porque ser el primero o el segundo es tan fácil como pegarse a alguien, conocerle, imitarle...
Pero el tercero es algo más complicado, el tercero te conoce sin hablarte, te mira y sabe lo que necesitas, se te acerca y hace aquello que esperabas que alguien hiciese...y te das cuenta de que siempre es la misma persona la que lo hace. Que los terceros existen, están escondidos en algún lugar, esperando a que alguien los necesite.
Déjame ser tu "tercer puesto"

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